
He aprendido que la vida es tan solo un viaje al que te invitan dos personas que aprendieron a disfrutar de él a pesar de su dificultad y que prefirieron viajar juntos para hacerlo más fácil.
Una vez iniciado el viaje, tú eres el que decide quedarse dentro de ese tren viendo el simple paisaje del que otros viajeros como tú son protagonistas, o bien te atreves a saltar de él y pasar a ser ya no un simple viajero, sino un valiente aventurero en busca de nuevas sensaciones que te hagan saber que vale la pena ese viaje.
Ahora bien, también debes saber que este viaje será largo y difícil y que muchas veces volverás a subir a ese tren del que saltaste alguna vez para alejarte de toda aquella aventura que te suponga dificultades; pero nuevamente deberás saltar si no quieres desperdiciar un viaje único tan solo mirando por la ventanilla. Es mucho más fácil no aventurarse y limitarse a mirar, pues te supondrá menos dificultades para soportar el viaje, pero también es mucho más aburrido y estarás desperdiciando el tiempo pudiendo aprovecharlo en aprender a superar los obstáculos que supone el vivir esas aventuras.
Yo acabo de volver a bajar de ese tren para vivir nuevas aventuras que hagan que merezca la pena este viaje … ¿viajas conmigo?