Porque las cosas no son como pensamos a veces, porque todo cambia sin que nos demos cuenta, porque cada canción es una historia ya vivida, porque la felicidad es uno mismo, porque al fin y al cabo somos animales y actuamos como tales, porque somos esgoistas, porque el amor no existe ni la amistada tampoco, porque la racionalidad es nuestra condena y nuestros insitintos nuestra salvación, porque nos hemos acostumbrado a desperdiciar la mayor parte del tiempo, porque creemos que somos eternos, porque solo tenemos ojos para lo instantáneo, porque nuestro recuerdo siempre deja vestigios de épocas pasadas, porque somos caprichoso, porque tarde o temprano nos convertimos en adultos, porque creemos que el mal nunca llegará a ser parte del bien, porque todo está ya pensado, porque podemos pensar antes de actuar, porque nos morimos cada vez más según pasan los segundos, porque no sabemos disfrutar de nosotros mismos y siempre necesitamos terceros para hacerlo, porque somos sociales por naturaleza, porque el hacer daño forma parte de nuestras vidas, porque la vida es una lucha constante que siempre perdemos, porque luchamos a contracorriente, porque somos orgullos y la codicia es quien nos guía, porque nada es infinito, porque existe el tiempo...
Por eso, odio el mundo
sábado, 4 de diciembre de 2010
viernes, 20 de agosto de 2010
Consecuencias...
Los recuerdos se apilan detrás de una melodía, las luces llenan mi vista, y mis manos ahora atrofiadas por el esfuerzo hecho, no me sirven para nada; la paciencia, mi sexto sentido, hace tiempo que también se atrofió. Esperar, impaciente eso sí, a que la vida por sí misma, vuelva a su curso. Pero hay que esperar, y la poca paciencia se agota antes, y la vida tampoco es eterna, y aún así, se disfruta difícilmente. No quiero perder más el tiempo, y para ello, venderé los relojes, para no quedarme sentada viendolos en marcha . Porque fraccionarlo, en el mismo hecho de hacerlo, es perderlo, y si ya tengo poco, menos para perder nada. Sí, soy envidiosa y caprichosa, como una niña pequeña que no sabe nada de la vida, solo sabe que con tan solo una palabra, su mente obediente acatará tus órdenes; como un fiel esclavo que nunca conoció la libertad, pero que sí conoció el amor por su dueño. Así soy yo cuando tan solo me hablas.
viernes, 23 de julio de 2010
Quiero...
Quiero escapar de tí, de los gritos que aclama mi cuerpo cuando te veo, no sentir lo que siento cuando te siento a mi lado, huir de cada pensamiento que no pueda ser real. Quiero vivir en un mundo donde no haya realidad, donde todo se viva en los sueños sin que sean mentira, ni tampoco verdad. Quiero vivir a nuestro antojo, olvidarme de la vergüenza y la inseguridad, poder tan solo pronunciar una simple palabra sin dudar cuando me miras a los ojos ...
Y ojalá fuese todo amor y no poemas, aunque seguramente no sería tan sencillo; disfrutando tu lo recitas y yo te escucho mientras sigo el ritmo de tus labios. Hagamos de esta verdad una mentira para los demás; mientras, confesémonos tú y yo donde tú quieras.
Y ojalá fuese todo amor y no poemas, aunque seguramente no sería tan sencillo; disfrutando tu lo recitas y yo te escucho mientras sigo el ritmo de tus labios. Hagamos de esta verdad una mentira para los demás; mientras, confesémonos tú y yo donde tú quieras.
miércoles, 21 de julio de 2010
Jugar sin la reina

Últimamente parece ser que mi inspiración anda de vacaciones como todo el mundo, así que solo se me ocurren temas románticos, algo a lo que rotundamente me niego; no quiero convertir mi blog en un azucarero como el de mi amiga Catheih (aunque empalagoso, os lo recomiendo http://catheih.blogspot.com/)
Hoy quiero darle parte de razón a mi amiga en cuanto a temas amorosos, cómo no. Uno no se debe morir sin enamorarse. En esta vida hay una serie de cosas que se deben probar para que merezca la pena el viaje, y saber a qué sabe el amor es una de ellas sino una de las principales. ¡Pero es tan difícil! Nos complicamos las cosas cuando son fáciles, cuando solo basta con dejarse llevar y no tener miedo. El compromiso nos asusta y la desconfianza nos oprime.
Para vivir, hay que arriesgar porque ello forma parte de vivir. Hay que saber jugar para ganar, y en este juego hay que saber apostar. Por eso siempre habrá el típico ludópata suicida que juegue a todo o nada, y los que solo miran o bien porque les da miedo el riesgo, o porque no tienen ya nada que apostar. Aprendamos a jugar en cada partida sin la reina, esperando la oportunidad de un jaque y teniendo esperanza de que lo haya, arriesgando, pero protegiéndonos nosotros mismos como si fuésemos el mismísimo rey. Aunque si nos hacemos daño y perdemos, sabremos que las figuras volverán al tablero en un nuevo juego, pero quizá entonces no tengamos qué apostar.
viernes, 9 de julio de 2010
Amsterdam

Buscando una sola caricia me dejo a tu antojo, intentando evadirme de la soledad que me aturde cada atardecer que no puedo compartir. Me engaño y te engañas, todo es conveniencia, puro interés mutuo, que sin llegar a darse a conocer se hace notar en cada mirada que no del todo logro descifrar. Estupideces quizás dentro de unos cuantos años, pero cuestiones importantes ahora que difícilmente logramos escribir una línea en nuestras páginas cuando antes escribíamos párrafos enteros llenos de inocencia. Vidas frenadas por el miedo a sufrir, desengaños que han dejado huellas infinitas sin que puedan ser borradas, barreras insalvables que se despliegan a modo de defensa en el momento en el que un ínfimo síntoma de un sentimiento extraño se encamina a ser importante. Deseos frustrados por el miedo a otro fracaso, miedo a escribir nuestras páginas con demasiados puntos y apartes, con pocas canciones románticas que nos estremezcan, con exceso de sueños y carencia de actos.
Déjame entonces que te quiera aunque sea un ratito, quiéreme aunque no quieras, déjame acariciarte aunque tengas miedo de sentirme... Deja que por tan solo un instante, tus ilusiones vuelvan a volar como lo hicieron un día, que mis besos te estremezcan, que mis caricias te hagan suspirar;juguemos a que todo saldrá bien, y puede que entonces, en tan solo un instante, puedas escribir páginas enteras sin putos y apartes, aunque solo sean unas cuantas, porque yo seré tu inspiración si me dejas...
http://www.youtube.com/watch?v=bKpTfKX5m8E&feature=related
miércoles, 23 de junio de 2010
Ars Amandi

El otro día en mitad de una profunda conversación, me di cuenta de que mi blog todavía no contaba con una mísera palabra romántica, al menos que fuese correspondida. Obviamente es porque no lo siento. Algunos dirán que soy afortunada por no sufrirlo, y otros seguramente me tendrán lástima por no sentirlo.
Amor, ¡qué palabra tan complicada! ¿Cómo puede una reacción química cerebral influir tanto en la vida de las personas?
Una sensación que engancha retorcidamente sin excepciones; algo así como el chocolate, el tabaco, el alcohol o el azúcar ...Hace las veces de pura droga nociva psicológicamente. Sin embargo, estamos expuestos a ella irremediablemente, expuestos a las alegrías que conlleva, así como al sufrimiento que tarde o temprano acarrea. ¿Y qué podemos hacer nosotros ante tal sensación que se escapa de nuestro manejo?...
NADA
No somos más que meros títeres esperando ser llevados por esta sensación sin saber qué nos esperará después. Quizá sean las mejores vivencias de nuestras vidas, o la peor experiencia que jamás se volverá a repetir.
En el primer caso, si se diera, seríamos la persona más feliz del mundo, todo a causa de un juego químico, y a veces igualmente infantil. Estamos creados para sentirlo tarde o temprano, sin ninguna elección propia, solamente se presenta en el momento quizá menos adecuado, y ¡voila! cuando menos cuenta te das, eres ya presa de la maldita sensación. Suspiras por una sola mirada, un solo gesto, una fina caricia aunque no sea queriendo... y lo peor, todo contra tu voluntad. Al menos al principio, porque después, querido amigo, la adicción a esa buena sensación, ocupará tu vida entera aunque lo niegues.
¿Alguien sugiere un centro de desintoxicación del amor? Yo creo que no sería una mala idea, incluso muchos lo agradecerían.
Ireemediablemente, los sentimientos no se pueden evitar, por mucho que lo intentemos. La solución: aceptarlos tal cual, e intentar controlarlos así como el alma racional debe controlar a las otras dos tal y como sugiere Platón. Es el único remedio existente para paliar el sufrimiento.
De esta manera, el amor, haciendo surgir buenas o malas vivencias, tarde o temprano hará sufrir; es un sentimiento de pago fijo en el que las alegrías se pagan con penas y las penas con alegrías aunque parezca mentira.
Igualmente, enamorarse es una cosa esencial que toda aquella persona que desee vivir la vida debe experimentar en cuerpo propio, porque merece la pena. Sin embargo, vive para amar, no ames para vivir, pues habrá miles de cosas por las que ames, pero no por las que vivas.
Para tí, espero que por lo menos la disfrutes.
http://www.youtube.com/watch?v=h5EUcYw96us
sábado, 1 de mayo de 2010
El milagro de vivir en pleno desperdicio

Con la muerte tan cercana , a veces nos es imposible pensar en ella.
Quizá sea la primera vez que pienso tan seriamente en ella, pero lo que he concluido es que no es bueno dejar que entre en nuestros pensamientos.
¡Con lo corta que es la vida y lo poco que la apreciamos!. Hay millones de motivos que podría enumerar para justificar lo que digo pero me faltarían dedos.
Gente muriéndose de hambre y nosotros solo queremos más y más dinero. Somos envidiosos por naturaleza, ¿por qué pudiendo vivir bien con menos dinero queremos más y no pensamos en otra cosa más allá de nuestro beneficio? Cosas como estas son por las que me da tanto asco este mundo, y empezando por mí misma. Lo cierto es, que Platón se equivocaba, la sociedad solo nos hace más humanos sí, pero esto nos carga de egoísmo aumentando el nivel a medida que las generaciones avanzan.
En segundo lugar, es obvio que desaprovechamos nuestras vidas empezando por lamentarnos día a día de lo desgraciados que somos en lugar de aferrarnos a lo poquito que nos quede para disfrutar al máximo una oportunidad UNICA que se nos regala, porque es un regalo, un milagro que por mucho que los científicos se empeñen en demostrar, siempre será una incognita. No somos conscientes que algún día moriremos, y solo nos llevaremos a la tumba el bien que hemos hecho en vida y los buenos momentos que hemos vivido en este mundo, aunque quizá la culpa de esto la tenga la tranquilidad con lo que nos lo tomamos todo cuando la vida cuando quieres darte cuenta, está en su recta final. Aunque la fama no nos acompañe después de muertos, ni recordemos lo que hayamos vivido en vida, es el momento el que debemos disfrutar, porque, si no, ¿para qué hemos venido a este mundo sino es para disfrutar una oportunidad como esta?
Es triste saber que todo lo que vivimos diariamente, algún día no nos servirá ni posiblemente, lo recordemos, pero ya que estamos aquí, disfrutemos de nuestra vida! Es el milagro más grande que mi mente puede llegar a abarcar, aunque no a comprender, y a la vez, un misterio inmenso que sé que nunca descifraré. Sin embargo no malgastaré mi tiempo en hacerlo, sino en disfrutarlo, en compartir mis momentos con los que quiero, en disfrutar de mi música, de mi gente, de mi sabiduría, de los placeres buenos y no tan buenos y de todo lo que esta vida me deje. Rectificando,
si puedo, mis errores a tiempo y disfrutando al máximo de mi tiempo, que es corto aunque nos parezca eterno.
miércoles, 7 de abril de 2010
Mi música, mi inspiración.

Odio la televisión y cualquier cosa o hecho que tenga relación con ella. Sin embargo ayer oí un anuncio de un coche mientras cenaba, pues aunque me niegue a verla no tengo más remedio que oirla por desgracia, que decía así: La inspiración, pocas cosas son tan rápidas como ella. Sin previo aviso la tienes ahí delante. Con ella todo cobra sentido. El problema es que es caprichosa, se puede ir tan rápido como vino y desaparecer. Por eso, si aparece: "VE TRAS ELLA." En el mismo instante en el que lo oí, no lo podía creer. En primer lugar, me pareció penoso que esta reflexión, a mi parecer bastante buena, se use para vender un coche; y en segundo lugar porque me parece inaudito es que un publicista apueste por lo difícil y no por cancioncillas pegadizas y se dirija a un público que lo más probable es que ni le preste atención al anuncio. ¿Está la televisión cobrando calidad? Podría ser un indicio, aunque para corroborar esto, debería verla más, algo que no pienso hacer al menos por el momento.
Pues bien, dicha reflexión, me hizo pensar, que los pocos que leen este blog muy de cuando en cuando, no encontrarán sentido al titulo ni a su descripción, y menos, a mi nombre. Lo cierto es, que casi todas las entradas publicadas, al menos un 60% de ellas, no habrían tenido lugar sin mi mayor inspiración: la música. Sin ella, simplemente, mi vida no tendría sentido, es mi aliciente, mi energía de cada día, mi alegría de vivir. Un buen sustituto del amor, y un buen consuelo para el sufrimiento, por lo tanto, un buen amigo, y lo principal: mi inspiración. Asímismo, es sabiduría de aquellos que la elaboran, y un buen maestro de la vida, un buen libro de aprendizaje lleno de experiencias escritas en claves, sentimiento. La música es mucho más de lo que muchos creen, y si lo creen así, es que deben educar su oido para poder apreciarla, al igual que hay que educar la vista para poder comprender el arte.
"La música no sólo esconde placeres infinitos. Platón encontró tras sus acordes una maravillosa herramienta para educar el alma. Qué duda cabe de que las melodías, sonatas e incluso el silbido más sencillo, ennoblecen el espíritu y recrean nuestras vidas."
NIETZSCHE
Y ruego a Euterpe, Musa de la música, la muy placentera, la de agradable genio, la de buen ánimo, a la que todavía cedo mi confianza, que siga dándome el don de la inspiración siempre que lo necesite, que yo le regalaré nobles palabras en clave de sol siempre que ella desee.
martes, 6 de abril de 2010
La sabiduría y su amiga la pedantería
Definición de pedante según la rae: "Dicho de una persona: Engreída y que hace inoportuno y vano alarde de erudición, téngala o no en realidad".
Sabiduría. Algo que algunos utilizan para alcanzar la gloria entre aquellos que no disfrutan de ella plenamente. Pero, ¿el saber en esta vida lo es todo? He aquí la cuestión.
Mi respuesta a priori es sí. El saber es maravilloso, enfrenta a la duda y nos moldea como personas día a día. Aquella persona que no sufra de curiosidad por saber la verdad de todo aquello sobre lo que dude, está muerto en vida. Sin sabiduría, no es posible apreciar nuestra propia vida ni actuar de forma justa y cuerda ante cualquier situación. Esto no significa que la sabiduría que pueda adquirir una persona sea sinónimo de poder. Y digo poder refiriéndome a utilizar todo conocimiento para sentirse superior a alguien. Una madre es sabia, porque sabe cómo criar a un hijo, y aunque esa madre no tenga conocimientos sobre historia, matemáticas o lengua, no quiere decir que esa madre no sea sabia, sino que lo es sin saberlo y en uno de los niveles más altos en los que se pueda medir la sabiduría de una persona. Y sin embargo, no alardea de ello, porque no es consciente que posee esa grandiosa sabiduría. Por ello, deberíamos plantearnos si es bueno saber que sabemos tanto, pues seguramente en más de una ocasión lo utilizaremos para sentirnos superiores y olvidarnos de que no porque poseamos infinidad de conocimientos somos más prestigiosos que una madre analfabeta.
Sin embargo, he de admitir, que hoy me siento superior, y no por mi sabiduría propiamente dicha. Me siento superior por saber que el saber tanto no me hace mejor persona ni más respetable, ni más poderosa. Hoy, soy yo la que no tiene tantos conocimientos, la que se siente superior a los "cultivados" de siempre que luego no son capaces de admitir sus propios errores por el mero hecho de que creen saber más que yo.
Saber es importante en esa vida para poder disfrutarla, pero si no se tiene corazón, si no se tienen sentimientos ni compasión, por mucha sabiduría de la que uno presuma, a la hora de actuar no sabremos qué hacer con ella más allá de presumir de ella ante las personas, que aunque analfabetas, saben más de la vida que cualquier gran sabio.
Sabiduría. Algo que algunos utilizan para alcanzar la gloria entre aquellos que no disfrutan de ella plenamente. Pero, ¿el saber en esta vida lo es todo? He aquí la cuestión.
Mi respuesta a priori es sí. El saber es maravilloso, enfrenta a la duda y nos moldea como personas día a día. Aquella persona que no sufra de curiosidad por saber la verdad de todo aquello sobre lo que dude, está muerto en vida. Sin sabiduría, no es posible apreciar nuestra propia vida ni actuar de forma justa y cuerda ante cualquier situación. Esto no significa que la sabiduría que pueda adquirir una persona sea sinónimo de poder. Y digo poder refiriéndome a utilizar todo conocimiento para sentirse superior a alguien. Una madre es sabia, porque sabe cómo criar a un hijo, y aunque esa madre no tenga conocimientos sobre historia, matemáticas o lengua, no quiere decir que esa madre no sea sabia, sino que lo es sin saberlo y en uno de los niveles más altos en los que se pueda medir la sabiduría de una persona. Y sin embargo, no alardea de ello, porque no es consciente que posee esa grandiosa sabiduría. Por ello, deberíamos plantearnos si es bueno saber que sabemos tanto, pues seguramente en más de una ocasión lo utilizaremos para sentirnos superiores y olvidarnos de que no porque poseamos infinidad de conocimientos somos más prestigiosos que una madre analfabeta.
Sin embargo, he de admitir, que hoy me siento superior, y no por mi sabiduría propiamente dicha. Me siento superior por saber que el saber tanto no me hace mejor persona ni más respetable, ni más poderosa. Hoy, soy yo la que no tiene tantos conocimientos, la que se siente superior a los "cultivados" de siempre que luego no son capaces de admitir sus propios errores por el mero hecho de que creen saber más que yo.
Saber es importante en esa vida para poder disfrutarla, pero si no se tiene corazón, si no se tienen sentimientos ni compasión, por mucha sabiduría de la que uno presuma, a la hora de actuar no sabremos qué hacer con ella más allá de presumir de ella ante las personas, que aunque analfabetas, saben más de la vida que cualquier gran sabio.
domingo, 28 de marzo de 2010
¿Estabilidad o felicidad + decepciones?
En época de cambios, cuando algo cambia, por insignificante que sea, la vida entera da un giro.
¿Qué es llevar una vida perfecta? Esta es una pregunta que me hago casi todos los días.
La respuesta... a día de hoy la única que he encontrado aunque no muy convincente,es que la vida perfecta no existe, al menos si no se intenta que lo sea.
Siempre intentamos buscar la felicidad para intentar que nuestras vidas sean perfectas. Pero, ¿y si la felicidad te es imposible alcanzarla por mucho que lo intentes? La alternativa es la estabilidad. La vida es un ying yang en el que todo lo bueno tiene su parte mala. La felicidad sería la parte buena, y las recaidas la mala. ¿Para qué buscar la felicidad si siempre nos va a traer nuevas recaidas y decepciones?
Hoy propongo buscar no la felicidad, sino la estabilidad. La vida perfecta no existe por el mero hecho de que exista la felicidad, y como consecuencia de ella, las recaidas, que es lo que hacen que esta vida no siempre sea perfecta. Un modo de encontrar una especie de felicidad y que provoca algo muy parecido a ella en nosotros es la estabilidad, una forma de vida en la que vivamos la vida tal y como se nos presente sin buscar nada, centrándonos en lo mejor para nosotros mismos interiormente, sin alegrías, pero tampoco penas. En este caso el sustituto de las alegrías correría de nuestra cuenta, serían la guinda del pastel, esas pequeñas cositas a las que no prestamos atención pero que nos hacen sentir bien: una canción, un paisaje, un atardecer, una sonrisa, la Luna llena, un día de Sol... y tantísimas cosas que podríamos observar día a día si nos atendiésemos un poco más a nosotros mismos, y aunque parezca mentira, disfrutar de la soledad, que a veces es la mejor compañera. No es una vida plena, pero tampoco vacía. Os la recomiendo.
¿Qué es llevar una vida perfecta? Esta es una pregunta que me hago casi todos los días.
La respuesta... a día de hoy la única que he encontrado aunque no muy convincente,es que la vida perfecta no existe, al menos si no se intenta que lo sea.
Siempre intentamos buscar la felicidad para intentar que nuestras vidas sean perfectas. Pero, ¿y si la felicidad te es imposible alcanzarla por mucho que lo intentes? La alternativa es la estabilidad. La vida es un ying yang en el que todo lo bueno tiene su parte mala. La felicidad sería la parte buena, y las recaidas la mala. ¿Para qué buscar la felicidad si siempre nos va a traer nuevas recaidas y decepciones?
Hoy propongo buscar no la felicidad, sino la estabilidad. La vida perfecta no existe por el mero hecho de que exista la felicidad, y como consecuencia de ella, las recaidas, que es lo que hacen que esta vida no siempre sea perfecta. Un modo de encontrar una especie de felicidad y que provoca algo muy parecido a ella en nosotros es la estabilidad, una forma de vida en la que vivamos la vida tal y como se nos presente sin buscar nada, centrándonos en lo mejor para nosotros mismos interiormente, sin alegrías, pero tampoco penas. En este caso el sustituto de las alegrías correría de nuestra cuenta, serían la guinda del pastel, esas pequeñas cositas a las que no prestamos atención pero que nos hacen sentir bien: una canción, un paisaje, un atardecer, una sonrisa, la Luna llena, un día de Sol... y tantísimas cosas que podríamos observar día a día si nos atendiésemos un poco más a nosotros mismos, y aunque parezca mentira, disfrutar de la soledad, que a veces es la mejor compañera. No es una vida plena, pero tampoco vacía. Os la recomiendo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)