Quiero escapar de tí, de los gritos que aclama mi cuerpo cuando te veo, no sentir lo que siento cuando te siento a mi lado, huir de cada pensamiento que no pueda ser real. Quiero vivir en un mundo donde no haya realidad, donde todo se viva en los sueños sin que sean mentira, ni tampoco verdad. Quiero vivir a nuestro antojo, olvidarme de la vergüenza y la inseguridad, poder tan solo pronunciar una simple palabra sin dudar cuando me miras a los ojos ...
Y ojalá fuese todo amor y no poemas, aunque seguramente no sería tan sencillo; disfrutando tu lo recitas y yo te escucho mientras sigo el ritmo de tus labios. Hagamos de esta verdad una mentira para los demás; mientras, confesémonos tú y yo donde tú quieras.
viernes, 23 de julio de 2010
miércoles, 21 de julio de 2010
Jugar sin la reina

Últimamente parece ser que mi inspiración anda de vacaciones como todo el mundo, así que solo se me ocurren temas románticos, algo a lo que rotundamente me niego; no quiero convertir mi blog en un azucarero como el de mi amiga Catheih (aunque empalagoso, os lo recomiendo http://catheih.blogspot.com/)
Hoy quiero darle parte de razón a mi amiga en cuanto a temas amorosos, cómo no. Uno no se debe morir sin enamorarse. En esta vida hay una serie de cosas que se deben probar para que merezca la pena el viaje, y saber a qué sabe el amor es una de ellas sino una de las principales. ¡Pero es tan difícil! Nos complicamos las cosas cuando son fáciles, cuando solo basta con dejarse llevar y no tener miedo. El compromiso nos asusta y la desconfianza nos oprime.
Para vivir, hay que arriesgar porque ello forma parte de vivir. Hay que saber jugar para ganar, y en este juego hay que saber apostar. Por eso siempre habrá el típico ludópata suicida que juegue a todo o nada, y los que solo miran o bien porque les da miedo el riesgo, o porque no tienen ya nada que apostar. Aprendamos a jugar en cada partida sin la reina, esperando la oportunidad de un jaque y teniendo esperanza de que lo haya, arriesgando, pero protegiéndonos nosotros mismos como si fuésemos el mismísimo rey. Aunque si nos hacemos daño y perdemos, sabremos que las figuras volverán al tablero en un nuevo juego, pero quizá entonces no tengamos qué apostar.
viernes, 9 de julio de 2010
Amsterdam

Buscando una sola caricia me dejo a tu antojo, intentando evadirme de la soledad que me aturde cada atardecer que no puedo compartir. Me engaño y te engañas, todo es conveniencia, puro interés mutuo, que sin llegar a darse a conocer se hace notar en cada mirada que no del todo logro descifrar. Estupideces quizás dentro de unos cuantos años, pero cuestiones importantes ahora que difícilmente logramos escribir una línea en nuestras páginas cuando antes escribíamos párrafos enteros llenos de inocencia. Vidas frenadas por el miedo a sufrir, desengaños que han dejado huellas infinitas sin que puedan ser borradas, barreras insalvables que se despliegan a modo de defensa en el momento en el que un ínfimo síntoma de un sentimiento extraño se encamina a ser importante. Deseos frustrados por el miedo a otro fracaso, miedo a escribir nuestras páginas con demasiados puntos y apartes, con pocas canciones románticas que nos estremezcan, con exceso de sueños y carencia de actos.
Déjame entonces que te quiera aunque sea un ratito, quiéreme aunque no quieras, déjame acariciarte aunque tengas miedo de sentirme... Deja que por tan solo un instante, tus ilusiones vuelvan a volar como lo hicieron un día, que mis besos te estremezcan, que mis caricias te hagan suspirar;juguemos a que todo saldrá bien, y puede que entonces, en tan solo un instante, puedas escribir páginas enteras sin putos y apartes, aunque solo sean unas cuantas, porque yo seré tu inspiración si me dejas...
http://www.youtube.com/watch?v=bKpTfKX5m8E&feature=related
Suscribirse a:
Entradas (Atom)