Como ya se sabe desde el mes pasado, Oriente Medio está siendo víctima de una cruel guerra cuyas consecuencias está pagando la población de forma injusta.
El origen de este conflicto viene desde finales del siglo XIX, cuando ya actuales palestinos e israelíes se vieron enfrentados por la ocupación de los judíos(actuales israelíes) que huían de la persecución nazi en la Segunda guerra mundial y colonizaron parte del territorio palestino. Apareció así el movimiento sionista, que defendía la creación de un “hogar nacional” para el pueblo judío en los territorios de Palestina. A raíz de este movimiento se consiguió la creación de Israel, mediante la partición del territorio palestino, aún con la negación de ambas partes.
Desde entonces, los palestinos ya desarrollaron un sentimiento antisemita (contra los judíos), cuya influencia llega hasta nuestros días.
El 27 del mes pasado, Israel bombardeó y bloqueó la Franja de Gaza, territorio palestino con mas de 300.000habitantes en 365 kilómetros cuadrados, como respuesta desmesurada a los anteriores ataques que Palestina ejerció contra Israel después de que finalizara la tregua acordada por ambas partes en junio de año pasado. La respuesta de los palestinos, al mando de Hamás se produjo con el lanzamiento de centenares de cohetes hacia Israel. Acto seguido, se produjo la invasión por tierra por parte tanto de Israel como de Palestina, que tuvo como consecuencia la muerte de nueve soldados israelíes.
Durante este mes de continuos ataques y bombardeos mutuos, Hamás, organización nacionalista suní palestina (para la UE y otros países organización terrorista) ha estado prestando ayuda a las victimas por medio de un trabajo social apoyado por numerosas ONGs y diversos organismos sociales.
Las consecuencias de estos enfrentamientos han sido bastante notables. Según los servicios de emergencias de la Franja de Gaza, a día 19 de enero habrían muerto mas de 1.314 palestinos y 5.300 heridos. Entre ellos se encontrarían al menos 412 niños y 92 ancianos debido a que la Franja es una de las zonas más densamente pobladas del planeta.
El día 19 de este mes, Hamás e Israel acordaron un alto al fuego por parte de la invasión palestina y la retirada parcial de los israelíes tras veintitrés días de pesadilla, aunque los palestinos amenazaron a Israel con volver a la carga si no se producía una evacuación militar completa en una semana, quienes respondieron que se retirarían cuando lograran una tregua estable.
Lo ocurrido el pasado mes en Oriente Medio, es una prueba de que el diálogo, algo tan necesario e importante para algunas personas, sobretodo para los políticos por ejemplo, es inútil e innecesario para los responsables de este conflicto. Para ellos es mucho más importante gastarse todo lo que se pueda en armas y luego ayudar dando donaciones a los hospitales y demás organizaciones para las víctimas que ellos mismos han causado. Les resulta un juego, un juego en el que nosotros sin querer nos vemos implicados pero hacemos lo posible para que no sea así ignorando lo que ocurre o no dándole la importancia que les corresponde a estos actos. Lo demostramos al ver la foto de un niño que acaba de morir en brazos de su madre que queda destrozada por ejemplo, preferimos no verla a verla y hacer algo útil y que ayude a los que están sufriendo las consecuencias del juego de los políticos, o por lo menos sentirnos indignados por los abusos que se comenten fruto de un capricho y absurdo sentimiento de rechazo hacia sus semejantes. No nos quedemos parados esperando a que los de arriba hagan algo o no (aunque deberían); por lo menos asumamos lo que conllevan estos actos primitivos.
ENERO 2009 (ARTICULO REVISTA INSTITUTO DIA DE LA PAZ).
Euterpe.
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